En La tercera mentira, pasados los horrores de la guerra y los años negros del régimen de plomo, la autora construye una historia que nos enfrenta a la imposibilidad de alcanzar una verdad duradera.
Este libro no se lee, se devora. En tres bocados. Y luego quedas con hambre de más.
(Léase con acento andaluz enterrado que asoma apenas debajo de varias capas de esfuerzo consciente).