Pirómides
El joven Pteppic está finalizando su entrenamiento en el gremio de asesinos, cuando siente de una manera bastante extraña que su padre ha muerto y que debe volver a Djelibeibi a asumir sus deberes como Rey-Divinidad. Siendo el primer soberano que ha sido educado fuera del reino, provoca ciertas controversias, y sobre todos choques con Dios, el sacerdote principal de la religión alrededor del soberano, un hombre bastante apegado a las tradiciones. Dios interfiere una y otra vez con las ideas reformistas de Pteppic para el reino, ya que tal tarea está por debajo de sus intereses divinos.








