domingo, 19 de diciembre de 2010

Cuatro corazones con freno y marcha atrás

Autor: Enrique Jardiel Poncela
Estupefacto por la interminable sucesión de lamentaciones que provienen de las habitaciones contiguas (son ya "seis horas y media de ayes"), un cartero aguarda en el salón a que le firmen un certificado, mientras por escena pululan multitud de personajes que producen en el espectador un desconcierto tras otro. Pese a la lógica trabazón de los acontecimientos que entonces se desatan, el argumento cede su lugar preeminente a la omnipresencia del humor, pues ésta es una obra que avanza a impulso de ocurrencias y piruetas humorísticos. Y es precisamente en lo radical e inverosímil de ese humor donde reside el mérito literario de Jardiel. En su denodada lucha para que se comprendiera que esa forma de humor era expresión del desengaño y de la rebeldía, y agotado por el esfuerzo creativo de obras como la que presentamos, Jardiel quedó -en palabras de Gómez de la Serna- como un "cangrejo vacío".